
Wilfrido Hernández Cardozo – Redacción
La Secretaría de Movilidad de Oaxaca (Semovi) dará un plazo de 60 días para que las terminales del transporte federal tipo Urvan que todavía operan en calles del Centro Histórico de Oaxaca de Juárez sean retiradas y reubicadas fuera del primer cuadro de la ciudad.
La titular de la dependencia, Yesenia Nolasco Ramírez, informó que a partir del 15 de agosto comenzará una nueva etapa del reordenamiento, con la reubicación de más de 150 unidades hacia encierros ubicados fuera del Centro Histórico.
De acuerdo con la funcionaria, al menos 100 unidades de la empresa Líneas Unidas ya fueron trasladadas fuera del Centro, luego de que esta empresa operara dos terminales en la zona que, según Semovi, contribuían a los congestionamientos viales.
El plazo de 60 días contempla el retiro de las terminales que todavía utilizan calles del Centro Histórico para el ascenso, descenso y concentración de unidades.
La medida forma parte de un programa de reordenamiento del transporte público que comenzó a implementarse desde finales de mayo y que contempla sacar progresivamente del primer cuadro a taxis foráneos y transporte federal colectivo.
El reordenamiento comenzó con los taxis
El primer paso de la estrategia fue limitar el ingreso de aproximadamente mil 300 taxis foráneos a determinadas calles del Centro Histórico mediante filtros de control instalados desde el 30 de mayo.
Posteriormente, Semovi habilitó nuevos puntos para el ascenso y descenso de pasajeros, principalmente en inmediaciones de la Central Camionera, junto a la Central de Abasto. La dependencia reportó en junio que 80 por ciento de las calles del Centro Histórico habían sido liberadas como resultado de estas primeras acciones.
En julio, la Central Camionera quedó como el principal punto autorizado para el ascenso y descenso de pasajeros del transporte público foráneo, mientras que la terminal provisional de Sahuayo dejó de operar para ese propósito y quedó destinada únicamente al estacionamiento de taxis.
La propia Semovi había señalado entonces que el siguiente paso sería trabajar con el transporte federal para retirar sus estacionamientos y bases del Centro Histórico.
Ahora toca a las Urvan federales
Con la nueva etapa, el objetivo es que las unidades tipo Urvan que prestan servicio federal de pasajeros dejen de utilizar terminales ubicadas dentro del Centro y concentren sus operaciones en puntos ubicados en la periferia.
Desde abril, Semovi había planteado tres zonas como posibles puntos de reubicación: Santa Rosa Panzacola, San Francisco Tutla y la zona de Símbolos Patrios, con la intención de que el transporte proveniente de distintas regiones pudiera concentrarse fuera del primer cuadro y conectarse posteriormente con otros servicios de transporte.
La dependencia también había planteado utilizar al BinniBus como una opción de conexión entre las terminales periféricas y el Centro Histórico.
El argumento de Semovi es que la concentración de terminales y sitios de transporte contribuye a la saturación vial. En abril, la dependencia reportó haber identificado 159 sitios de transporte de diferentes modalidades y señaló que, en algunas zonas de la capital, la velocidad de circulación llegaba a apenas 7 kilómetros por hora.
El punto pendiente: usuarios y transportistas
El retiro de las terminales modifica el esquema al que están acostumbrados miles de usuarios que llegan directamente al Centro Histórico desde municipios y regiones del estado.
La estrategia también ha generado inconformidad entre algunos sectores del transporte. En julio se instalaron mesas de diálogo entre Semovi y representantes de taxistas para revisar los circuitos de operación y atender las diferencias surgidas por el reordenamiento.
Por ello, además del cumplimiento del plazo de 60 días, uno de los principales retos será determinar cómo funcionarán las nuevas terminales, qué tan accesibles serán para los usuarios y cómo se conectarán con el transporte urbano hacia el Centro.
Semovi sostiene que el objetivo es reducir la saturación vial y liberar espacio en las calles del Centro Histórico.
Ahora la medida entra en una etapa decisiva: más de 150 unidades de transporte federal deberán cambiar su esquema de operación y las terminales que aún permanecen dentro del primer cuadro tendrán 60 días para salir.
El resultado dependerá no sólo de sacar las unidades del Centro, sino de que las alternativas de reubicación funcionen para transportistas y usuarios.





