Donají… La leyenda, muestra de identidad de la cultura oaxaqueña

En una noche que poco a poco fue enfriando el Cerro del Fortín, uno de los pulmones de la ciudad de Oaxaca y ramal de la Cordillera de San Felipe del Agua,

Donají… La leyenda, maravillosa puesta en escena del Ballet Folklórico de Oaxaca en el que se fusiona el esplendor de la música prehispánica, una deslumbrante coreografía y un majestuoso vestuario, atrajo la atención del público en el Auditorio Guelaguetza aún con la ligera lluvia.

Frente a la ciudad de Oaxaca de Juárez, la que se distingue por su horizontalidad y la majestuosidad del Templo de Santo Domingo de Guzmán, construido por los frailes dominicos entre 1551 y 1608, a las 20:30 horas se dio la tercera llamada para iniciar el espectáculo y alrededor de 12 mil personas comenzaron a disfrutar del espectáculo teatral y dancístico.

Caracoles marinos, teponaztle, huehuetl y flautas anunciaron el inicio de la representación de la leyenda de Donají, una princesa zapoteca quien desde que nació, Tibot un sacerdote de Mitla descifró en el cielo el signo de la fatalidad y predijo que se sacrificaría por amor a su pueblo.

Con la presencia del presidente municipal Luis Ugartechea Begué, la presidenta honoraria del DIF Municipal, María de los Ángeles Martínez Arnaud y Dulce Yanet Grijalva Martínez, diosa Centéotl 2013, quien es originaria de San Pablo Villa de Mitla, el espectáculo inició con el descenso de los guerreros aztecas del emperador Ahuizotl que llegaron con antorchas en mano.

Los jóvenes bailarines ataviados con taparrabos, bandas blancas en la cabeza, adornos de cascabeles en los tobillos, mazos y escudos, bajaron rápidamente al escenario, representando la llegada de las huestes del Anáhuac sobre el valle de Oaxaca para conquistar Zaachila, sede del poder del rey Cocijoeza, padre de la princesa Donají.

Cada año desde hace más tres décadas, la leyenda recuerda a oaxaqueñas y oaxaqueños y visitantes una historia de amor entre una pareja de príncipes prehispánicos pero también el sacrificio de una mujer por el amor a su pueblo.

Asimismo ofrece un mensaje de unidad, concordia y trabajo unido que debe prevalecer entre pueblos hermanos.

En la presentación de Donají … La leyenda que festejó 31 años, los intérpretescautivaron desde las primeras escenas que representaron el nacimiento de Donají y su funesto presagio; la guerra entre mixtecas y zapotecas, y en especial, el en cuentro entre el guerrero mixteco Nucaano y la princesa zapoteca Donají, así como su romance, acto en el que lucieron la juventud de Alicia Martínez Ruiz, quien por segunda ocasión representó el papel principal y la fuerza y experiencia de Carlos Alberto Rosales, bailarín de 26 años quien por cinco años ha representado al príncipe.

El magno espectáculo de danza, luz y sonido, el cual ha fungido como símbolo de identidad de la cultura oaxaqueña, es dirigido desde 1982 por Fernando Rosales García y coordinado por Víctor Vásquez Labastida y María Eugenia Moreno Sandoval.

La deslumbrante coreografía es ejecutada por 80 talentosos artistas, quienes al danzar portan vistosos penachos de los guerreros mixtecos y empuñan antorchas, en tanto que las doncellas zapotecas son ataviadas con coloridos huipiles, escenas apoyadas por efectos de iluminación y fuegos artificiales para narrar la historia de amor y heroísmo de la princesa Donají y el príncipe Nucaano.

La ejecución de la trama fue acompañada de la música de reminiscencias prehispánicas y mestiza de México con las composiciones de Luis Sandi, Silvestre Revueltas y Pablo Moncayo, y la narración de Gustavo Pérez Jiménez, el joven locutor Arturo Hernández

Santos, así como la caracterización vocal de Gerardo Ruiz Jery y Fabiola Rosales Moreno.

El público siguió con interés la entrega de Donají como prenda de paz en la guerra entre mixtecos y zapotecos, el ataque sorpresivo de los zapotecos y el sacrificio de la princesa.

El momento culminante es cuando un pastorcillo encuentra el lirio que creció en la oreja de Donají, personajes interpretados por Alma Itandehui Luna Silva y Armando García Barranco, escena a la que siguieron los fuegos artificiales y del lado derecho del escenario, iluminada la cabeza de Donají, que desde hace 187 años es el escudo de la Ciudad de Oaxaca.

Al final, los bailarines y bailarinas del Ballet Folklórico de Oaxaca que durante cinco meses se prepararon para representar con orgullo la historia prehispánica de Donají, que ha sobrevivido gracias a la tradición oral, subieron al escenario para agradecer la ovación del público.

Así culminó la representación de la historia que dio paso a la leyenda que desde hace más de tres décadas, las y los oaxaqueños vuelven a compartir con el mundo, en el
 marco de las celebraciones de las fiestas de los Lunes del Cerro.

Previo al espectáculo

Las puertas del auditorio Guelaguetza se abrieron a las 17:00 horas y media hora después comenzó el programa musical a cargo de agrupaciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Música de la República Mexicana y de la sección 225 del Sindicato de Trabajadores de la Música y Similares de Oaxaca: Kolé, Simba y Trio Majestad deleitaron al público.