Evite deshidratación, tome agua purificada en cantidad suficiente

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Complicaciones serias a la salud se presentan cuando se ha perdido más de un tres por ciento del agua corporal
Disfrutar de un día en la playa, el balneario o simplemente para turistear por la ciudad, debe hacerse con precaución a fin de evitar una deshidratación por la exposición solar directa que pueda poner en riesgo la salud de la persona afectada, advierte la delegación en Oaxaca del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Se estima que al rededor del 70 por ciento del peso corporal en el ser humano se compone de agua, y un descenso de tan solo el tres por ciento, desencadena dificultades que van desde boca seca, somnolencia, pérdida momentánea de memoria, fatiga y nauseas; mientras que una decaída extrema (entre el 9 y 11 por ciento) produce espasmos musculares, delirios, problemas de equilibrio y de circulación, fallo renal, disminución del volumen sanguíneo y en la presión arterial.
De acuerdo con el titular de la jefatura de Prestaciones Médicas del IMSS, Rosalino Vásquez Cruz, beber de seis a ocho vasos de agua al día, es esencial para posibilitar el transporte de nutrientes a las células, ayudar a la digestión (al diluir los nutrientes de los alimentos), contribuir a regular la temperatura corporal mediante la sudoración, además de permitir que el intestino absorba parte de estos líquidos, gracias a los cuales es posible eliminar todo lo que el cuerpo no necesita, a través de secreciones y orina, por lo que también previene el estreñimiento.
Mantenerse hidratado es más difícil durante los meses de calor ya que el cuerpo transpira en mayor medida para así poder conservar la temperatura corporal normal. Por ello es importante promover una ingesta de líquidos adecuada y saludable, sin tener que esperar a tener sed (puesto que es un mecanismo tardío del cerebro, el cual indica que ya existe una pérdida del uno al dos por ciento de líquidos).
Uno de los padecimientos más comunes vinculados a la deshidratación es el denominado agotamiento por calor, el cual es considerado moderadamente grave ya que se produce cuando el organismo es incapaz de regular su propia temperatura, caracterizándose así por sudoración abundante, piel pálida, náuseas, vómitos, mareos, cansancio, calambres musculares repetidos, respiración acelerada y poco profunda. El cual sin una intervención adecuada, puede convertirse en una insolación que puede dañar el cerebro y otros órganos vitales.
Ante ello el médico del IMSS recomienda: ingerir más líquidos de los acostumbrados (de preferencia 8 vasos diariamente) y no esperar hasta tener sed; evitar la ingesta de bebidas con cafeína, azúcar o alcohol, ya que hacen perder más líquidos corporales; vestir ropa ligera, de colores claros y, utilizar sombrero o sombrilla para protegerse del sol, así como aplicar bloqueador solar; evitar exponerse al sol durante las horas de mayor radiación (entre las once y quince horas).
Cabe destacar que la actividad física aumenta significativamente la pérdidas de agua por transpiración y puede oscilar entre unos pocos mililitros hasta los 8 litros diarios. Por ello, es recomendable hidratarse antes, durante y después de realizar ejercicio. El color de la orina es una señal del nivel de hidratación. Ésta debe ser amarillo claro para que uno se encuentre dentro de niveles saludables. Si, en cambio, la orina es de olor fuerte y de color oscuro, es probable que exista cierto grado menor de deshidratación.

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