En opinión: José Elías Romero Apis, un gran mexicano por Sócrates Campos Lemus

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¡QUE CONSTE,… SON REFLEXIOHNES!

POR SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS.

UNO de los intelectuales políticos que en verdad admiro, es al maestro José Elías Romero Apis, este es uno de esos raros ejemplares del PRI que en verdad se preocupa por el estudio y que sostiene y mantiene una postura nacionalista y patriótica, que sabe lo que dice, pero más sabe lo que no debe de decir, es uno de esos políticos honestos y valientes que no anda  brindando apapachos para abrirse puertas ni lamiendo traseros para ser tomado en cuenta, simplemente es como es y es, sin duda alguna, un gran hombre.

El con esa bondad que siempre destila y brinda a sus amigos el otro día me hizo llegar esta anécdota que me parece brillante y por ello la reproduzco. Me señala: “Cierto Día un inteligente político me preguntó: ¿Cómo se hacía un discurso?”. Contesté: “Pon todo lo que queras decir. Después, quita todo lo que no quieras oír y quita todo lo que no debes decir. Si te queda algo, tienes un discurso. Si no queda nada, no uses la tribuna”.

A lo mejor sería bueno que los priístas, incluyendo a su presidente en el partido y en el país, le hicieran algo de caso, en vez de andar pagando millones de pesos al mes para que un grupo de “expertos asesores” sean los que escriban los temas que deben decir, y utilizando dinero de los fondos públicos, para que ellos lean lo que se supone deben saber y decir, sin necesidad, como dicen en mi pueblo, de “nadar con bules en la espalda”… yo no salgo de mi horror y de mi sorpresa al saber que existe, en Los Pinos, un grupo de “expertos” que son los que escriben lo que el señor presidente debe decir, y suman algo así como siete, que tienen oficinas, secretarias, vehículos, teléfonos, instrumentos tecnológicos para la comunicación y solo para que los mexicanos escuchemos,  en dos minutos y medio, el mensaje del presidente, con motivo del  año nuevo, donde no nos dice nada, sino lo que debemos escuchar y lo que nos siguen prometiendo, eso sí, para comunicarse con sus cuates, ministros, empleados y miembros de su gabinete, ocupa más de cuatro horas, es decir, dos minutos y medio para comunicarse con el pueblo que lo eligió y que le paga, y cuatro horas, para chorchear con sus cuates, empleados y socios en la política…. Pues así estamos como estamos. Por esto insisto en que los políticos deberían tener más que “asesores”, amigos y aliados, que les dijeran lo que en realidad sienten y piensan las gentes del pueblo y no lo que ellos quieren escuchar por medio de sus lambiscones. Espero que cuando menos, los políticos y los priístas, lean las colaboraciones del maestro Romero Apis que se publican en el diario Excélsior, que son verdaderas piezas de colección y de reflexión.

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“UNA VEZ TERMINADO EL JUEGO DE AJEDREZ, EL REY Y EL PEÓN, VUELV EN A LA MISMA CAJA”.

Y deberían recordar lo que decía Confucio: “Si hay belleza de carácter, habrá armonía en el hogar. Si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación. Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo”.

Pero como señala la conseja popular, lo mismo sucede a los políticos, funcionarios y hombres normales: El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo”, por esa razón, hoy en día, entendemos que los políticos que buscan destacarse para iniciar su camino a la sucesión presidencial adelantada, hacen uso y abuso de los medios de comunicación, y para ello, gastan enormes cantidades de dinero para que los dueños de los medios “hablen bien de ellos y de sus obras”, las tenga o no y no les “saquen o publiquen sus trapitos sucios a la luz pública”, así es que, por eso sabemos y entendemos que la política ya no la hacen los ciudadanos, menos los partidos, ahora, la política, la perversa y mala política, se hace por medio de los medios de comunicación masivos y es por ello que a un presidente o a cualquier político, le vale un soberano pito el hablarle con lealtad y honestidad a su pueblo, sino que solo utilizan los medios de comunicación para darnos “el chupón electrónico” y por medio de la “caja idiota”, mantenernos, en lo que digo yo estamos la inmensa mayoría de los miembros del infeliciaje nacional: en la pendeja. La verdad es que como señalaba Paulo Coelho: “No existe nada en el mundo que esté completamente equivocado: hasta el reloj parado consigue acertar la hora dos veces al día”, por esto no debemos perder la esperanza y si pensamos que los diputados y senadores están tontos, no es cierto, de vez en cuando aciertan cuando menos dos veces en el día. Claro que aciertan para su beneficio, no para el beneficio de los que se supone les han elegido, votado y les paga. No hay político tan pendejo que quiera servir al pueblo antes de servirse él.

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