En opinión: Sobrevivir sin la vaca por Sócrates Campos Lemus

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¡QUE CONSTE,… SON REFLEXIONES!

POR SÓCRATES A. CAMPOSLEMUS.

Después del día del trabajo, del día del niño, llega, sin más, el día de la Santa Cruz, y no tengo dudas de que la cruz que cargamos los mexicanos está compuesta de muchos pendejos, muchos políticos, corrupción, funcionarios inútiles, banqueros rateros, financieros socios y cómplices de la “verdadera delincuencia organizada”, sindicatos y sindicalistas, empresarios voraces, maestros desobligados, políticos ineficientes y corruptos, mexicanos miedosos, temerosos, indiferentes, cobardes…. En fin, una gran carga para los que cargamos la cruz, no tan santa, pero cruz al fin de cuentas…

Hay una interesante historia de la vaca, no hay referencia política alguna, simplemente es una historia, si no real, cuando menos quisiéramos que lo fuera. La historia cuenta que, “un viejo maestro deseaba enseñar a uno de sus discípulos por qué muchas personas viven atadas a una vida de mediocridad y no logran superar los obstáculos que les impiden triunfar”

“No obstante, para el maestro, la lección más importante que el joven discípulo podía aprender era observar lo que sucede cuando finalmente nos liberamos de aquellas ataduras y comenzamos a utilizar nuestro verdadero potencial. Para impartir su lección al joven, aquella tarde  el maestro había decidido visitar con él algunos lugares más pobres y desolados. Después de caminar un rato encontraron la que consideraron la más humilde de las viviendas. Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en una parte distante de aquel caserío debería ser una de las más pobres, sucia y cayendo, el aspecto era desagradable. En esa casucha vivían 8 miembros totalmente miserables y mugrosos. Pero en ese estado de miseria y pobreza, esta familia contaba con una posesión poco común en tales circunstancias: UN VACA. Una vaca flaca que con la escasa leche que producía proveía a aquella familia con algo de alimento. Y de acuerdo con el maestro esa vaca era la única posesión material de valor que separaba a la familia de la miseria total.

En medio de esa pobreza y desorden pasaron el maestro y el alumno la noche, al día siguiente sin que nadie se despertara. Los dos viajeros continuaron su camino y antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo a su alumno: “Es hora de que aprendas la lección que has venido a aprender”. Así que el anciano sacó un puñal y degolló a la pobre vaca flaca y continuó su camino. Durante el viaje, el alumno, pensaba en esa tragedia provocada ya que creía que sin esa Vaca flaca, esa familia moriría de hambre.

Un año después, los dos decidieron regresar por aquellos senderos para ver que había sucedido. Llegaron donde estaba esa casucha pero encontraron una buena casa y una familia mucho más exitosa. Así que preguntaron dónde habían ido los anteriores dueños y qué había sucedido con ellos, en eso pensaba el alumno antes de tocar la puerta para averiguar la suerte de la familia a la que habían sacrificado su vaca flaca.

Su sorpresa fue mayor cuando vieron que el hombre  que un año antes les diera morada era el  dueño de esa exitosa mansión y les relató que, coincidentemente, un día después de que ellos llegaran, un envidioso mató a su vaca, y les comentó que, la primera reacción de todos era de pánico, desesperación y angustia ya que por mucho tiempo la vaca había sido su sustento, pero ante aquel trágico accidente, habían decidido que tendrían que hacer algo, para no poner en riesgo la sobrevivencia y decidieron limpiar el terreno y reconstruir la casa y, sembrando, lograron sobrevivir y recuperar algo de dinero al vender su producción y de esa manera fueron progresando, entonces, lo que había sido una gran tragedia se convirtió en el mejor estímulo para sobrevivir y crecer.” Así como hemos dicho, el último escalón de la tragedia y la mala suerte, es el primer escalón del éxito y de la buena suerte.

Y el maestro explicaba al alumno:” “así como esa vaca era la envidia de los vecinos que creían que era una bendición y les daba la sensación de poseer algo, era lo que los frenaba y no dejaba avanzar”, los mantenía en un estado de comodidad  y  mediocridad. Cuando tienes poco y te conformas con poco, te mueres lentamente y eres miserable, por ello, cuando ya sientes que no cabes en un sitio, debes emprender el vuelo para buscar nuevos horizontes y salir de la mediocridad y la comodidad que te matan. Tienes que buscar lo que te gusta hacer y haces mejor para que encuentres tu camino de progreso, tienes que apostar fuerte para salir fuerte, entender que hay una vida mejor al lado de los tuyos y que  solamente, la alcanzas, cuando sabes arriesgar y aprendemos a considerar las oportunidades y agradecemos por lo que tenemos… así es la vida, no hay más. Si traes una cruz úsala para construir una futuro mejor, lucha y arriesga.

 

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