En opinión: “Dependencia” por Wilfrido Hernández Martínez

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La SCJN mejor conocida como la tremenda corte en México, suma día con día acciones vergonsozas. Recordemos el caso de Florense Casett, posteriormente el de Rafael Caro Quintero y ahora el caso #YoContribuyente, donde en menos de 20 minutos, así como vio, 20 minutos, demostrando una dependencia del ejecutivo y el legislativo, la tremenda corte resolvió el amparo en contra de la petición de 20 ciudadanos, todos ellos suficientemente instruidos, donde exponen estar en contra de la condonación que hace el Congreso Federal a los gobiernos estatales y municipales del Impuesto Sobre la Renta, que habían retenido a los trabajadores y que es de imaginar, desaparecieron ante la complacencia de las leyes delincuenciales que expiden congresos estatales y federal. Afortunadamente en la tremenda corte, hay quienes conociendo la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como es el caso del ministro Cossio, que presentó un proyecto que aceptaba y avalaba el interés legítimo que tenían los demandantes de #YoContribuyente. Pero no contaron con la postura que asumirían los también magistrados Saldívar, Pardo y Gutiérrez Ortiz que en menos de cinco minutos votaron en contra, y lo peor, sin externar argumento alguno, una decisión al estilo de la Chimontrufia. Actuando de manera lacaya, contraviniendo el librito de buenas intenciones, que en uno de sus artículos es esplicta al citar que todos somos iguales ante la ley. El tema ha despertado enorme interés entre quienes con la seriedad del caso emiten sus juicios, Gutiérrez Ortiz Mena convirtiéndose en juez y parte es proclive escarnecedor de la constitución, se dio a la tarea de escribir en día anteriores un “sesudo” comentario en Excelsior, donde demuestra ampliamente su dificultad de comunicarse, aumentando el número de preguntas que de respuestasentre quienes lo leímos. En lo personal he tenido la suerte de contar con excelentes jurisconsultos, quienes me invitan a los cursos que en ocasiones programa la SCJN en Oaxaca, y he certificado como Alfredo Martínez Baltazar ha puesto en aprietos en más de dos ocasiones a magistrados, ministros y también a constitucionalistas. Señores ministros de la SCJN, ¿podrán llegar en lo que les queda de poder, que es mucho tiempo, a ver la mediana verticalidad que guarda todo ser humano, pero que le cuesta trabajo expresar en su encomineda?

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En la cámara alta y baja, siguen haciéndose madeja. El 80% de mexicanos encuestados no cree para nada en las “bondades” de las leyes de Telecomunicaciones y de Energía. En la primera desde el sábado 20 la empresas que manejan servicio celular aumentaron la tarifa un 10.3% lo que equivale a ganancias mensuales superiores a 2,100 millones de pesos, 24 mil millones de pesos más a pagar de más los 70 millones de propietarios de móviles por año, comprobando por enésima ocasión que quienes dicen representarnos en el Congreso Federal, mienten. Lo mismo está sucediendo con la de Energía, en México pagamos más cara la gasolina que en Estados Unidos, allí un trabajador gana como mínimo 100 dólares, equivalente a 1,250 pesos mexicanos diarios. Con un día de salario ellos pueden comprar 100 litros de combustible. En México con salario y medio que son 100 pesos se compran aproximadamente 8 litros de gasolina. De ahí la pregunta. ¿Por qué demonios nos aplican costos de primer mundo? ¿Con que lógica determinan estas decisiones señores “congresistas? Peri ahí está el hidalguense David Penchina, que garantiza a sus patrones, llevar el costo del combustible a los 20 pesos, para que sangren a más no poder al pueblo de México, que ha aguantado robos al por mayor durante 300 años de dominio español y cien años más desde la revolución a nuestros días. ¿Miento Penchina?

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