En opinión: “Sobrevivir” por Wilfrido Hernández Martínez

¡Comparte!

will

Entender el conflicto milenario entre los Israelíes y los Palestinos, es cuestión de un estudio profundo, que arranca más allá de cuatro mil años. Para iniciar debemos reconocer que son dos naciones con identidad definida. Ambos israelíes y palestinos, tienen religión y legua propia, unos y otros han utilizado particularmente su religiosidad para acrecentar su número de simpatizantes y seguidores. Los israelíes con La Tora y el Cristianismo, los palestinos con el Corán. La Tora con su máxima ojo por ojo, diente por diente, el Cristianismo con su extrema tolerancia y el perdón constante. El Corán con su encrucijada obediencia al Altísimo, o la lapidación a secas, sin intervención ni influencia de todo lo que se conoce en países occidentales. Los israelíes, en el mundo material, prestos a suplir cualquier deficiencia o carencia. Nadie puede olvidar la guerra de los siete días escenificada en el año 1967, cuando la comunidad árabe, liderada por la República Árabe Egipcia, secundada por Líbano, Saudiarabia, Iran, Irak, Libia, Palestina, Siria pretendieron unidos lanzar al mar a los “judíos”, solo que los servicios de inteligencia israelíes al conocer este plan de acción, 24 horas antes, bajo una estrategia minuciosamente elaborada por Moshe Dayan , cruzaron el Canal de Suez, destruyendo la aviación árabe-egipcia, que sería la encargada del ataque por aíre contra Israel, que al ser destruida no pudo impedir el ataque por tierra que realizaron los judíos en seis días.

Después de esta acción, en 1968 Charles de Gaulle, presidente francés en esos tiempos, ante una victoria aplastante, decidió dejar de suministrar armamento militar incluidos aviones de guerra al pueblo judío. Ante tal decisión, los judíos de varias partes de mundo unieron esfuerzos científicos y económicos, logrando en seis años, fabricar sus propios aviones de guerra, misiles, tanques de guerra, escudos antimisiles y cientos de adelantos tecnológicos que ahora venden al mundo. Como vera los judíos, tienen un principio como pueblo guerrero, no confiar en su sombra, porque de antemano saben que mucho antes del nacimiento de Jesús, ellos son extranjeros en cualquier parte del mundo, lo que los forjo como previsores. A nadie extraña que miles de judíos de todas partes de la tierra estén llegando a Israel para ofrecer sus servicios como militares. En lo particular no soy pro judío, pero no puedo dejar de reconocer, que desde siempre han sido unidos en su memoria histórica y en su quehacer diario, donde ellos y nadie más, son responsables de su sobrevivencia. Si desea saber realmente donde se sigue ejerciendo el Servicio Militar con apego estricto a sobrevivir, le diré que en Israel. Allí el servicio militar es igual para hombres y mujeres. Dos años dedicados a su nación, sin las tibiezas occidentales, de medio marchar los fines de semana o pintar muros. Es tan efectivo su entrenamiento que, sus dos años de servicio inician dependiendo de su ingreso a Israel. El ejército fija la fecha de ingreso considerando las visitas previas. Ya dados de alta en el servicio militar, participan en programas de un año reconocido por la Agencia Judia (Masa) o por la autoridad estudiantil. Si usted en un programa de un año de duración, deja Israel por un periodo de 12 meses, el ejército considerara su fecha de ingreso a partir del momento en que vuelve a ingresar. Es determinante conocer que todo ciudadano israelí de cualquier parte del mundo, tiene la obligación de servir en las fuerzas de defensa de Israel.

Advertisement

Como veremos lo que en estos días se vive entre Palestinos y Judíos, son acciones de ataque y sobrevivencia, donde permanentemente la acción beligerante es analizada y puesta en marcha con una reglamentación estricta.

Advertisement