En Opinión: “El estilo personal de gobernar Oaxaca: Heladio” por Horacio Corro Espinosa

¡Comparte!

libro8_620x300

Heladio Ramírez López, llega a la gubernatura de Oaxaca en 1986 y la concluye en 1992. Su llegada la hace en un momento difícil de inestabilidad política y social. Fue el quinto gobernador en un período de 12 años. Esto a consecuencia de las tensiones internas de su partido el Revolucionario Institucional. La situación de inestabilidad política, marcó la caída de Pedro Vázquez Colmenares y el interinato de Jesús Martínez Álvarez.

Miguel de la Madrid, Presidente de México, vio la necesidad de restaurar los sectores populares en Oaxaca, de esta manera, promovió la candidatura de Ramírez López. La designación de este candidato mixteco, no fue bien visto por la mayoría de sectores, principalmente por los empresarios de la ciudad de Oaxaca.

Su campaña política electoral, la inició en Guelatao. Allí se reunió con representantes de diferentes grupos indígenas de la entidad, quienes le expusieron sus problemas y sus demandas. Es por eso que en su toma de posesión dijo: “Reconozcamos hoy que Oaxaca, es un estado multicultural. Somos los herederos de la cultura autóctona, de la cultura hispánica, y aún de las culturas de pequeños grupos de inmigrantes. Todas ellas nos inspiran”.

Una de las tareas principales de Heladio, era la de estabilizar el estado y consolidar su proyecto político, así como reestructurar el PRI, ya que desde los 60’s, éste se encontraba resquebrajado.

Cuando Carlos Salinas de Gortari, realizaba su campaña por la entidad oaxaqueña, en un mitin electoral en la capital del estado, los maestros de la sección 22, le presentan al candidato una serie de demandas en un tono grosero, entonces, la reunión se tensó, y Salinas de Gortari, tuvo que abandonar violentamente el lugar. Se dice que Carlos Salinas le reclamó al gobernador mixteco “¿…y para esto me trajiste, Heladio?”

Para 1989, el gobernador del estado, ya tenía una intensa campaña de restauración a su partido, además de que llevaba una importante agenda con organizaciones de productores. Prometió realizar una obra en más de 3000 comunidades del estado. Puso en marcha un novedoso programa de desarrollo social que le valió el reconocimiento a nivel nacional: el llamado “lluvia tequio y alimentos”.

Salinas de Gortari, ya presidente del país, usó el programa de Heladio, para proyectarlo a nivel nacional. Con este esquema oaxaqueño, Salinas, efectuó su programa de combate a la pobreza y desarrollo social.

Fue el primer gobernador de Oaxaca que le dio el reconocimiento a la diversidad cultural y los derechos de los pueblos indígenas. El no se centró exclusivamente a una política al campesino. El incluir la diversidad cultural de la entidad, engrandeció su proyecto de desarrollo social y combate a la pobreza.

Por primera vez, en un discurso gubernamental se escuchaba el reconocimiento a la diversidad cultural. Con esta política tuvo una nueva forma de gobernar Oaxaca, lo que marcó el futuro de la política en la entidad. Fue un sexenio donde se aseguró que él gobernaba con los pueblos indígenas.

Tal vez, por ser originario de la región mixteca, de la comunidad de Santa María Ayú, Huajuapan de León, pudo entender la importancia de los asuntos indígenas en la política oaxaqueña.

Dos años antes de que dejara la gubernatura, impulsó la reforma de seis artículos de la constitución de Oaxaca. En el artículo 12, declaró el reconocimiento y la protección del tequio. El artículo 16, reconoció que Oaxaca, tiene una composición étnica y plural, sustentada en la presencia de los pueblos indígenas que lo integran. De esta manera, garantiza la protección y promoción de la cultura y las formas de organización social indígenas.

Gracias a Ramírez López, el CEN del PRI, tomó como propio el problema indígena para el ámbito nacional.

En el ‘88, Ramírez López, hizo su primer visita a Tehuantepec, allí anunció el arranque del programa “agua para producir”. El inventor de este programa fue un chileno de nombre Enrique Astorga. Aquí hay que decir que Heladio, se rodeó de intelectuales y políticos quienes lo asesoraban en todo momento. Entre ellos estaba Armando Labra, Gustavo Esteva, Fausto Cantú Peña, Augusto Gómez Villanueva, Eduardo Ríos Camarena y Enrique Astorga.

Los comuneros de San Blas Atempa, Tehuantepec, le cedieron al agrónomo Astorga, unas 20 hectáreas de terreno, donde construyeron algunos papalotes para extraer agua de las profundidades de la tierra. Nunca consideraron el poder del viento en esa zona, por lo que los papalotes volaron lejos de ahí y nunca hubo producción agrícola sobre los terrenos salitroso que según, el ingeniero Enrique Astorga, les aseguró a todos, que en corto tiempo esas tierras serían productoras de alimento para la comunidad. Este personaje gozaba de tantas garantías con el gobernador, que nunca se le dijo nada respecto de sus errores y mentiras.

El gobernador, para asegurar su proyecto, nombró como responsable de “agua para producir” en esa zona, a una señorita estudiante de cocina de nombre Ana Garza Pérez. El perfil de esta persona, nada tenía que ver con lo que se le estaba responsabilizando. El programa en el istmo de Tehuantepec, fue un verdadero fracaso.

También, en esa misma región, Heladio Ramírez, instaló la primera delegación de gobierno, y quien quedó al frente de la misma, fue José Antonio Estefan Garfias, actual secretario de transporte y vialidad, en el gobierno de Gabino Cué.

Posteriormente, las representaciones del gobierno del Estado, se situaron en las diferentes regiones de la entidad para que la ciudadanía fuera atendida en su misma comunidad y no se desplazará a la capital del estado, pues eso complicaba a los interesados en traslados y gastos. En realidad, esas oficinas de gobierno, fueron para darle trabajo a los líderes, caciques, amigos y compromisos del mismo gobernador y del PRI. Con el tiempo, estas delegaciones se convirtieron en oficinas electoreras para las campañas políticas priístas.

 

Hace 22 años, el 28 de octubre de 1992, el gobernador firmó un acuerdo donde formalmente le entregaba el control absoluto de la administración política, social y económica del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, (IEEPO), a la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Desde esa fecha, la sección 22, tiene el control absoluto de las plazas y nombramientos de los funcionarios de ese instituto de educación. A la fecha no se ha modificado ese control. Cualquiera que aspire a una plaza o a un cambio de zona, debe ser integrante activo del sindicato y tener el aval del secretario general.

Ante estas decisiones, el gobierno del estado respetará el procedimiento en la selección y nombramiento de los funcionarios de esa dependencia. Así dice la minuta que les heredó el entonces gobernador Heladio Ramírez López.

Dentro de estos acuerdos, está el que el mismo gobierno otorgará varios cientos de becas para los hijos de los trabajadores de la educación, y será la sección 22 quien determine la selección.

Estos trabajadores de la educación, cuentan con las prestaciones más altas del país: 90 días de aguinaldo, bonos de productividad, estímulos de puntualidad, tres meses de vacaciones, derecho a tres préstamos anuales, canasta navideña, despensa mensual, apoyo de transporte, entre otros beneficios como el control de la justicia penal.

Dentro de la minuta firmada por Heladio, establece que el mismo gobierno crearía una “agencia del ministerio público especial”. La función de esta agencia es la de investigar o perseguir ilícitos que tengan como ofendidos o víctimas, a los trabajadores de la educación. Además, contará con tres abogados designados por la sección 22, y cuyos honorarios serán cubiertos por el gobierno del estado. El objetivo original era el de avanzar en las investigaciones de crímenes en contra de maestros, pero con los años, esa área se convirtió en una máquina de impunidad.
Los más beneficiados dentro del sexenio de Heladio Ramírez, fue su misma familia. Sabedores de que se construiría un la Universidad Tecnológica de la Mixteca (UTM), dentro del municipio de Huajuapan de León, uno de los hermanos del gobernador, de nombre Jaime, compró unos terrenos que no valía más de cinco mil pesos el metro cuadrado. (Hay que aclarar que en ese entonces, a la moneda mexicana se le habían agregado dos ceros).

El valor comercial real de los terrenos comprado por Jaime Ramírez López, no excedía al precio mencionado, ya que eran terrenos sin servicio ni acceso y con barrancas intermedias y de carácter montañoso.

Sin embargo, Jaime Ramírez, vendió el metro cuadrado a 33 mil pesos, a la Unión de Sociedades Rurales, y en mayo del mismo año, la Unión, valuó el terreno en 50.4 pesos el metro cuadrado.

El 24 de septiembre de 1992, la UTM, extendió el cheque Nº 6113865 correspondiente a la cuenta de Serfin Nº 57755575, por la cantidad de 500 mil pesos a favor de “Inmobiliaria INDEURCASA” por la adquisición de un terreno de 1.7 hectáreas aproximadamente.

Otro de los hermanos del Gobernador, Severino Ramírez, cobró durante 18 meses en la U.T.M., sin presentarse a laborar un solo día como abogado general de esa institución. Se le extendió el cheque Nº 25586312 de la cuenta 6113865 de SERFIN, por la cantidad de 10 mil pesos por concepto de liquidación.

Su hermana Guadalupe, gestionó ante su hermano, para que la Universidad aceptara a 3 personas cuyas calificaciones del examen de admisión fueron menores al 1.5.

 

Twitter: @horaciocorro

Facebook: Horacio corro

horaciocorro@yahoo.com.mx

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here