
Lourdes Aranda, directora de Relaciones Gubernamentales de Ferromex y Ferrosur, indicó que no están preparados para luchar contra esa muchedumbre que está apoyada por gente fuertemente armada, ya que los delincuentes portan armas de alto calibre como R-15 y AK-
Tras los asaltos que están sufriendo los trenes de Ferromex y Ferrosur en un punto conocido como Puente Colorado, que se ubica entre la frontera de Puebla y Veracruz, Lourdes Aranda, directora de Relaciones Gubernamentales de Ferromex y Ferrosur, indicó que «esto ha incrementado exponencialmente en lo que va del año, particularmente a partir del mes de abril se dispararon los robos en esa línea, en lo que va de la ruta de Veracruz hacia la Ciudad de México».
Apuntó que han estado trabajando muy de cerca con el gobierno de Veracruz y afortunadamente han logrado avances en cierta medida; sin embargo, en un solo día han llegado a ser atacados 16 veces. Agregó que ha habido ocasiones que pasan 35 trenes al día, pues se tiene que mover una gran cantidad de mercancías.
Detalló que el año pasado pasaban tranquilamente, pero este aumento se atribuye a «que ellos estaban robando el huachicol, están robando ahora estas bandas del crimen organizado, o que apoya el crimen organizado a delincuentes comunes a robar el tren, que tiene una afectación tremenda no nada más para nuestros clientes (…) sino también para la empresa», ya que se transporta material peligroso que viene de la refinería de Veracruz, como cloro y amoniaco».
Ante esto, subrayó «pero realmente estamos rebasados por las bandas, la fuerza pública es insuficiente, la fuerza con la que nosotros contamos también es insuficiente, ahí se requiere pues realmente labor de inteligencia, se requiere la fuerza policiaca y que logren controlar esta situación».
Finalmente, explicó que cuentan con seguridad privada, tienen dos mil guardias para toda la red y, 500 para la zona de Veracruz y Puebla, pero la mayoría no están armados, por lo que no están preparados para luchar contra esa muchedumbre que está apoyada por gente fuertemente armada, ya que los delincuentes portan armas de alto calibre como R-15 y AK-47, que utilizan a civiles como escudo humano, mientras se dedican a robar.









