Luz, de 58, iba a lanzarse al Metro. No sólo ella: 90 más buscaron, en lo que va de 2019, suicidarse allí

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Los datos del Consejo Ciudadano arrojan que el 73 por ciento de los suicidios se cometen en el domicilio, el 14 por ciento en las calles, el 6 por ciento en las instalaciones del Metro, y un 2 por ciento en escuelas y hoteles. “Si pudiera haber una diferencia [sobre la elección del lugar], es el fin. Es decir, que aislado es más probable que sí se consiga, porque ya no vas a tener ayuda. Y en lo público es más probable que alguien te pueda detener, te pueda detectar”, comentó Iván Martínez, responsable de la Unidad de Psicología del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la CdMx.

En lo que va del año, en el Metro se han contenido a 90 personas que intentaron suicidarse en las instalaciones.

Ciudad de México.– Luz (nombre ficticio para proteger la identidad de la mujer) intentó lanzarse a las vías del Metro Panteones meses atrás. En su casa en Naucalpan, donde vivía con sus hijos y nietos, sólo recibía gritos, insultos, y violencia. Incluso un día, una de sus nietas le dijo: “ya mejor mátate, si quieres te ayudo”. Ese fue el detonante: la mujer se dirigió a la estación de la Línea 2 del Metro y estaba lista para arrojarse a las vías, el tercer lugar donde se cometen más suicidios.

Luz es una de las 15 personas que han sido contenidas del suicidio en lo que va del año en estaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, y que han sido canalizadas al Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, donde han recibido Primeros Auxilios Psicológicos y atención especializada. De acuerdo con datos del Metro, durante 2019 en total se han contenido en sus instalaciones a 90 personas con intentos suicida.

Iván Ulises Martínez Hernández, responsable de la Unidad de Psicología del Consejo, narra que el caso de esta mujer de 58 años de edad les fue canalizado del Metro Panteones gracias al convenio que hay entre el STC y el organismo ciudadano. “Ella literal ya iba a arrojarse, el Policía la detecta llorando, la aborda y nos la canaliza”.

La mujer manifestó que vivía en casa con algunos de sus hijos y nietos y sufría violencia familiar. “Lleva una dinámica de violencia, y el último detonante es con una de sus nietas: Ella tiene un problema y la nieta, despegada emocionalmente de la abuela, le dice que no la esté molestando y que es mejor morir, le dice literal: ‘ya mejor mátate, si quieres te ayudo’”.

Luego de ser auxiliada por el policía, la mujer fue canalizada al Consejo Ciudadano donde se le estabilizó. Después, ella manifestó que ya no quería volver a su domicilio. “Va a ser lo mismo: gritos, insultos, violencia familiar”, les dijo.

El Consejo Ciudadano, con apoyo de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, llevó a la mujer a un refugio libre de violencia. La señora se trasladó al espacio y desde ahí avisó a uno de sus familiares que ya no volvería.

“Ese caso es de lo que más traigo a la memoria porque la señora hizo mucho vinculo tanto con el policía, como con el psicólogo que la atendió. Ahí afortunadamente se quitó la ideación [del suicidio], le pudimos dar un acceso para estar un poco más tranquila, y ahí en los refugios pues tienen ya un tratamiento”, indicó.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay alrededor de 5 mil 909 suicidios al año. Y según un estudio del Instituto Nacional de Psiquiatría, de 1970 a 2007, el suicidio ha crecido en el país un 275 por ciento. Además, los datos del Consejo Ciudadano arrojan que el 73 por ciento de los suicidios se cometen en el domicilio, el 14 por ciento en las calles, el 6 por ciento en las instalaciones del Metro, y un 2 por ciento en escuelas y hoteles.

“Regularmente las personas que logran el suicidio están en sus domicilios, porque pues ya llevaron toda una planeación, y a veces puede ser en tu domicilio, en un hotel, pero ya llevan todo un plan, ya le pusieron fecha, ya saben cómo, ya saben la estrategia. Por eso es más característico que las personas que ya definitivamente lo tienen decidido, lo hagan en el domicilio”, comentó Martínez Hernández.

“Si pudiera haber una diferencia [sobre la elección del lugar], es el fin. Es decir, que aislado es más probable que sí se consiga, porque ya no vas a tener ayuda. Y en lo público es más probable que alguien te pueda detener, te pueda detectar. Eso es de la mente, como si de manera aislada: ‘ya no hay más’; y de manera pública todavía la otra parte que sí quiere vivir de tu mente, te lleve ahí para tratar de pedir ayuda”, explicó.

El pasado 3 de septiembre, elementos de la Policía evitaron que un joven, de 23 años de edad, se aventara a las vías del Metro en Pantitlán. Foto: SSC.

Las personas atendidas por el Consejo Ciudadano por intento de suicido en el Metro están en un rango de edad de entre los 22 a 45 años. “Son personas jóvenes, en una etapa económicamente activa”, destacó Iván Martínez. Mientras que el 60 por ciento son hombres y el 40 por ciento, mujeres.

Las principales problemáticas que orillan a la gente al suicidio son: rupturas emocionales, problemas económicos, falta de empleo, y algunos duelos. “Esas son las principales problemáticas que a las personas que hemos atendido los han llevado a tratar de arrojarse [a las vías]”, precisó.

También están las carencias de habilidades sociales, la victimización por el delito, las adicciones, el acoso, problemas familiares, la depresión y ansiedad.

EL PROTOCOLO EN EL METRO

Apenas el pasado 4 de septiembre, una mujer que se encontraba en el andén del Metro Iztapalapa, en la Línea 8, comenzó a gritar que se arrojaría a las vías. Por ellos los policías implementaron el Protocolo de Actuación Policial para la Atención de Personas con Conductas Suicidas para poner a la mujer a salvo, luego la llevaron al Cubículo del Jefe de Estación donde se le proporcionó auxilio.

Un día antes, el 3 de septiembre, elementos de la Policía Auxiliar detectaron a otro joven de 23 años de edad que tenía la intención de lanzarse a las vías de la estación Agrícola Pantitlán, en la Línea A. En ese caso, el hombre manifestó que tenía problemas personales y que por eso quería quitarse la vida. Los agentes resguardaron al joven hasta que su familia llegó a la estación.

Semanas antes, el 17 de agosto, elementos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) lograron convencer a otro hombre de que no se suicidara. El hombre de 30 años de edad se encontraba en la parte elevada entre los metros Romero Rubio y Ricardo Flores Magón, de la Línea B del Metro, y pretendía lanzarse al vacío, pero los paramédicos lograron convencerlo de bajar y ponerse a salvo.

El responsable de la Unidad de Psicología del Consejo Ciudadano explicó que los policías del Metro lo que hacen es un análisis de la conducta para detectar cuando alguien quiere lanzarse a las vías. Detalló que el tipo de acciones que alertan de una posible conducta suicida son: personas que están en los andenes o torniquetes por mucho tiempo, más allá de una espera común; o que están dando vueltas, que entran y salen de la estación, que están en llanto, en crisis o que están con miradas perdidas.

El Protocolo de Actuación Policial para la Atención de Personas con Conductas Suicidas de la Policía capitalina detalla que que los agentes deben disuadir a una persona con conducta suicida “utilizando para ello la interlocución basada en la empatía, comprensión y solidaridad”, y luego deberán solicitar los servicios de emergencia que en su caso se requieran.

También detalla que los policías en funciones de vigilancia y seguridad deberán permanecer alertas con la finalidad de detectar señales en el comportamiento de personas con conductas suicidas: alguien que ve fijamente a las vías, titubea cruzando y regresando la línea amarilla, camina sobre ella, se sienta en el borde del andén, practica saltos, baja a la zona de las vías, deja pasar varios trenes y no aborda, muestra conductas de crisis nerviosa, ansiedad, pánico, llora o habla de cosas que no tienen lógica; así como alguien que espera el tren en el punto más libre del andén, es decir, al principio o a la mitad del mismo.

La SCT tiene el programa “Salvando Vidas”, con el que se busca contener a personas con intento suicida. “Es un esfuerzo del STC Metro para brindar alternativas de apoyo a las personas usuarias que durante su estancia en las instalaciones experimentan algún tipo de crisis que pudiera poner en riesgo su vida”, dijo la psicóloga Natalia Canela Prado, responsable de “Salvando Vidas”, en un comunicado difundido este martes.

Este programa incluye contactar a un familiar o amista cercana de la persona con actitudes suicidas, darles acompañamiento de calidad y con calidez mientras son canalizados a la institución correspondiente.

Iván Ulises Martínez, responsable de la Unidad de Psicología del Consejo Ciudadano, explicó además que los agentes de seguridad desplegados en el Metro deben abordar a las personas con conducta suicida o extraña; preguntarles si tienen algún problema, platicar con ellos un poco. “Regularmente todas las personas [que son detectadas] les dicen que efectivamente traen una problemática”, dijo.

“Cuando la situación es inminente, cuando está a un centímetro de caer, ellos tienen que actuar de manera literal para alejar a la persona del peligro. Ya sea abrazándolos, tomándolos, está autorizada la parte del acercamiento cuerpo a cuerpo para salvar a la persona del peligro”, agregó.

Luego se les pide permiso a las personas para canalizar para que reciban ayuda de expertos. Es así que se manda al Consejo Ciudadano para recibir atención psicológica. “Ese es el prime filtro, y posteriormente a eso, ya nosotros entramos de lleno a la materia. Primeros auxilios psicológicos especializados”, comentó.

Explicó que se da Intervención en crisis de primer orden para poder contener, validar emociones, buscar alternativas para que el intento suicida quede en segundo plano. Ésta técnica permite equilibrar emocionalmente a la persona. “Si pudiéramos compararlo con cuando te estás atragantando con algún bocado, nosotros llegamos, quitamos la obstrucción y posteriormente sigues con lo que continúa. Si la obstrucción te lastimó, se fue para otro lugar del cuerpo, ya la terapia tenía que corregir esa parte”, dijo.

“Nosotros quitamos esa obstrucción emocional para que las personas puedan equilibrarse de nueva cuenta y entonces continuar el camino: terapia, red de apoyo”, indicó.

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México también atiende a personas que necesiten atención psicológica a través de su línea de WhatsApp (55) 55 33-55 33. Durante 2019, el Consejo ha dado 319 atenciones psicológicas, de las cuales el 39 han sido vía WhastApp, y el resto a través de la Línea de Seguridad.

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