Sin barba, bigote, corbata, joyas: Volver al trabajo requerirá una gran disciplina a los mexicanos

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La nueva normalidad para las empresas traerá responsabilidades como garantizar la capacitación en términos sanitarios de las personas empleadas y preservar su salud mental. La Secretaría de Trabajo sugirió que las y los empleados eviten el vello facial, así como usar elementos extras como accesorios porque guardan virus o bacterias.

La Secretaría del Trabajo dio a conocer los lineamientos sanitarios que las empresas y centros de trabajo de todo el país deben implementar para evitar contagios de la COVID-19 al volver a laborar. Entre las recomendaciones para el personal están evitar el uso de joyería, corbatas, barba y bigote porque alojan virus, bacterias u otros microorganismos como el nuevo coronavirus.

Un anexo en el documento con los “Lineamientos Técnicos de Seguridad Sanitaria en el Entorno Laboral” estableció las estrategias que la Secretaría del Trabajo recomendó a las empresas y empleados. Con una serie de tablas de autoevaluación del protocolo de seguridad sanitaria, los centros de trabajo pueden dar vista a los elementos que les faltan por cumplir.

Las tablas se dividen en seis sectores de supervisión sanitaria sobre las medidas que se deben tomar en las áreas de ingeniería o estructurales, las administrativas u organizacionales, con el equipo de protección personal, para la capacitación, la promoción de la salud, así como la planeación y gestión.

La segunda tabla, sobre las gestiones administrativas, estableció que todos los tipos de empresas deben limitar los eventos sociales, contar con el suficiente número de botes de basura en diversos puntos y deben recomiendar a los trabajadores priorizar las opciones de movilidad que garanticen la distancia social.

Este apartado también sugiere a las personas trabajadoras limitar el uso de joyería, corbatas, barba y bigote; además, estableció que no se debe compartir entre los trabajadores celulares ni utensilios de cocina o trabajo, como papelería o plumas, ni el equipo de protección personal.

En el caso específico de cafeterías o comedores, a quienes trabajen en la zona de caja, cocina y meseros se les recomienda que tengan el cabello recogido y usen cubrebocas. En el caso de que la empresa no pueda implementar barreras físicas, debe asignar horarios escalonados para el uso del comedor, los casilleros, la zona de vestidores, en las cafeterías y otros espacios que no permitan la aglomeración de personas.

Las recomendaciones de la dependencia encabezada por Luisa María Albores en este punto también establecieron que las empresas tengan un código de ética que establezca la no discriminación con las personas que hayan tenido COVID-19 o hayan convivido con algún familiar que lo tenga o haya tenido.

Otra de las restricciones necesarias es sobre los viajes locales o internacionales, pero en caso de que sea necesario se deben tener lineamientos sobre las medidas preventivas que deben cumplirse antes, durante y después del viaje.

En la primer lista, sobre las medidas estructurales, la dependencia no recomendó el uso de arcos desinfectantes. El 8 de abril, la Secretaría de Salud desaprobó el uso de estos arcos o túneles de sanitización automatizados con aspersores que rocían una solución desinfectante en aerosol sobre las personas, porque “no existe evidencia sobre la eficacia de estos sistemas para realizar una desinfección efectiva del virus SARS-CoV-2 causante de COVID-19”.

Este sistema de desinfección podría ser insuficiente para inactivar al virus, mientras que el aerosol generado puede facilitar la diseminación del virus que pudiera estar presente en la ropa, cabello o pertenencias de las personas que pasan por el túnel, aumentando el riesgo de dispersión.

Sobre la planeación y gestión en las empresas, específicamente las medianas y grandes, deberán garantizar exámenes médicos periódicos que permitan la prevención atención, control de problemas de salud. En su defecto, dar las facilidades para que el trabajador pueda acudir a atención médica fuera de la empresa.

La promoción de la salud se deberá contemplar en la “nueva normalidad” laboral, para lo que todos los centros de trabajo deben tener lineamientos para la identificación de factores de riesgo psicosocial y de violencia labora. Además se debe poner atención sobre la carga mental de las personas, el entorno organizacional y otros elementos de salud mental.

Para la capacitación, la empresa debe tener un programa integral para sus trabajadores que incluya hábitos saludables, estilo de vida, la familia, el apoyo para el control de enfermedades crónico-degenerativas, la higiene de manos, respiratoria, del vestido, la sana distancia, y evitar saludos de beso, abrazo o de mano.

El equipo de protección personal debe proporcionarlo el empleador dependiendo con el tipo de factor de riesgo de exposición al nuevo coronavirus que se encuentra expuesto el personal durante su jornada laboral. Además, todos los trabajadores deben tener acceso al agua, jabón, toallas desechables de papel, alcohol al 70 por ciento o gel desinfectante.

Las cafeterías o comedores laborales deberán tener barreras físicas en la misma mesa que separe a un comensal de otro (por el frente y los laterales) y establecer la distancia entre mesas asegura la distancia mínima entre trabajadores de 1.5 metros.

ESTRATEGIA DE RETORNO

Para un retorno exitoso la Secretaría de Trabajo requirió la participación conjunta de toda sociedad. “En la aplicación de estos lineamientos se deberán considerar los siguientes principios, que serán necesarios para la correcta toma de decisiones y la implementación exitosa de los planes de retorno al trabajo”.

La salud y la vida; la solidaridad con todos y la no discriminación; la economía moral y eficiencia productiva; así como la responsabilidad compartida pública, privada y social, son los elementos que la dependencia pidió privilegiar.

Las empresas, además deben tener un plan de retorno al trabajo, atender la clasificación de riesgo de las personas trabajadoras, así como las condiciones de vulnerabilidad y tener medidas de protección específicas.

El 14 de mayo la Secretaría de Salud publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Acuerdo que establece los pasos para la reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas. El cuarto artículo del documento planteó la coordinación de la dependencia con las Secretarías de Economía y del Trabajo y Previsión Social; y con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)

Los lineamientos estarán vigentes hasta que se declare terminada la emergencia sanitaria. La plataforma para la autoevaluación de los protocolos de seguridad sanitaría quedaron disponibles en la página de internet del plan de la nueva normalidad.

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