CDMX.-En la segunda mitad de 2018, dos proveedores de la Policía Federal desviaron cientos de millones de pesos de la corporación a una red de compañías inexistentes o sin actividad.

De acuerdo a datos obtenidos por el diario El País y Univision, los proveedores, Servicios Esrome y Comercializadora Dizoal, firmaron tres contratos por 774 millones de pesos (40 millones de dólares de entonces) con la Policía Federal para adquirir servicios de monitoreo de redes sociales e intercepción de llamadas.
Esrome y Dizoal debían usar el dinero para comprar los productos a firmas israelíes, pero en realidad mandaron más de 768 millones de pesos a otras empresas, que a su vez lo enviaron a otras compañías, la mayoría en México.
Tanto Esrome y Dizoal eran empresas fachadas, creadas el mismo día ante el mismo notario del municipio de Chalco, Estado de México, quienes aparecen en sus actas constitutivas son adultos mayores, vecinos de pueblos del área metropolitana de la Ciudad de México.
Los nuevos señalamientos de desvío provienen de hallazgos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), de donde se han presentado dos denuncias ante la Fiscalía General de la República.
Estos informes que no se habían hecho públicos, profundizan en las sospechas que levantó la propia ASF en febrero de 2019, cuando señaló por primera vez irregularidades en los gastos de seguridad pública y nacional de la Policía Federal durante el año anterior.
Los contratos se firmaron en el segundo semestre de 2018, durante los últimos seis meses de gobierno de Enrique Peña Nieto y la Policía Federal estaba a cargo de la Secretaría de Gobernación a cargo de Alfonso Navarrete Prida, con Renato Sales como comisionado nacional de Seguridad y Manelich Castilla, el comisionado de la Policía Federal.
Castilla es el funcionario de mayor rango vinculado a los contratos de Esrome y Dizoal por avalar la entrega de fondos de la corporación a las decisiones que luego firmaron los contratos a proveedores.
Los auditores señalan que Esrome y Dizoal transfirieron buena parte del dinero de los contratos, 571 millones del total de 774, a otras empresas, Servicios Profesionales Odell y Publicidad Global Soferxa, las cuales también fueron creadas el mismo día que Esrome y Dizoal, el 4 de abril de 2017, ante el mismo notario, Salvador Ximénez Esparza, quien perdió la titularidad de la notaría hace años, después de varias denuncias por irregularidades.
El 21 de junio de 2018, Dizoal y la División Científica de la Policía Federal firmaron un contrato para adquirir “una solución integral de inteligencia de monitoreo de redes sociales” a cambio de un pago de 499 millones de pesos.
Dizoal era solo intermediario, pues el producto lo ofrecía una empresa israelí de seguridad Cybergloves LTD, según el contrato, Dizoal entregaría licencias para “equipos de cómputo y servidores para monitorear redes sociales, explorar y extraer perfiles y publicaciones, recuperar información de publicaciones por geolocalización, análisis de perfiles, obtención y visualización de redes de vínculos”.
Con la salvedad que el dinero nunca llegó al proveedor israelí, así que cuando los recursos llegaron a Dizoal, este movió, entre junio y septiembre, 173 millones de pesos en varias trasferencias a la cuenta de Servicios Profesionales Odell, y transfirió 147 millones a Soferxa.
Los restantes 179 millones, los repartió entre otras 13 empresas, todas en México.
La ASF confirmó que 10 de las 15 empresas a las que Dizoal transfirió dinero en el mismo periodo de tiempo, entre ellas Odell y Soferxa, no declararon ingreso alguno ante Hacienda.
En el caso de Servicios Esrome, el esquema es parecido, pues esta empresa firmó dos contratos con la PF en 2018, los dos signados el 17 de septiembre. Uno con la División de Inteligencia por 102 millones de pesos y otro con la División de Investigación, por 172 millones de pesos.
El primero para adquirir el sistema LYNX, que monitorea e intercepta llamadas satelitales, fabricado por la empresa israelí Gita Technologies LTD y el segundo para obtener el sistema GUARDIAN UNIFIED, fabricado por otra empresa israelí, Septier Comunicación LTD, que intercepta comunicaciones GSM tácticas.
El 7 de noviembre de 2018 la PF transfirió 102 millones de pesos a Esrome por LYNX, y entre el 7 y el 21 de noviembre esta empresa transfirió 40 millones de pesos a Odell y 37 millones a Soferxa.
El 22 de noviembre la corporación policiaca transfirió 172 millones a Esrome por GUARDIAN UNIFIED, y la compañía transfirió otros 82 millones a Odell y 91 más a Soferxa, es decir, 250 de los 274 millones acabaron en esas dos empresas que, según la ASF, no reportaron actividad.
Sin embargo, a diferencia de Dizoal, Esrome sí transfirió cinco millones de pesos a Gita Technologies, una de las compañías israelíes.
Los auditores señala que Odell y Soferxa transfirieron parte del dinero de la PF a otras cuatro empresas y dos personas físicas, en el caso de Odell fueron 111 millones de pesos.
Soferxa movió 77 millones pero ninguna de la cuatro empresas a las que llegó el dinero de Odell y Soferxa aparecen en el registro público de comercio.









