Científicos descubren la guarida submarina de un gusano gigante de hace 20 millones de años

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La guarida del animal tiene forma de L, mide hasta dos metros de largo y su diámetro oscila entre dos y tres centímetros.

Ciudad de México.- Un equipo de científicos ha descubierto rastros fósiles de un gusano gigante marino con poderosas mandíbulas que vivió hace 20 millones de años. Las huellas de esta especie extinta fueron encontradas en madrigueras localizadas entre capas de roca sedimentada del parque geológico Yehliu, en Taiwán.

Según las características del hallazgo, las huellas pertenecen a un tipo de gusano que se escondía bajo el lecho marino y saltaba explosivamente hacia arriba para atrapar a sus desprevenidas presas con un fuerte mordisco.

El autor principal del estudio, Yu-Yen Pan, estudiante de doctorado en Ciencias de la Tierra de la Universidad Simon Fraser (Canadá), calificó estas madrigueras de “monstruosas a primera vista” y acotó que son “únicas y ningún rastro de fósil estudiado previamente ha mostrado características similares”.

Las guaridas del animal tienen forma de L, miden hasta dos metros de largo y su diámetro oscila entre dos y tres centímetros. Los investigadores consideran que pertenecen a una criatura que habitó el planeta en la era Cenozoica, cuando esa parte del mundo estaba bajo el océano.

Anteriormente, parecía que estas madrigueras en forma de L pertenecían a camarones prehistóricos, pero algunos datos no coincidían con las conclusiones de otros descubrimientos relacionados.

“No es una característica lo que nos convenció de que esta madriguera fue hecha por un gusano, sino la combinación de características”, agregó por su parte el coautor del estudio Ludvig Lowemark a National Geographic.

El experto detalla que las partes superiores de las madrigueras parecían haberse derrumbado, dejando impresiones como ‘plumas’ en las rocas, lo que sugiere que fueron utilizadas una y otra vez por un animal que entraba y salía.

Entre otros detalles, el investigador explicó que la presencia de “embudos” indican un “evento violento”, apuntando al comportamiento de un peligroso depredador en lugar de otras especies que suelen emerger lentamente de la arena como una almeja.

Lowemark agregó que como los gusanos están formados “casi completamente por tejido blando, las posibilidades de conservación son extremadamente pequeñas”.

Sin embargo, las características de las mandíbulas con múltiples púas de los gusanos de arena están hechas de proteínas duras y pueden estar recubiertas de zinc, por lo que hay más posibilidades de identificarlas en los registros fósiles.

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