FGR de Gertz Manero habría gastado 5.6 mdd en equipo de espionaje en los últimos dos años

¡Comparte!

  • El material, con un coste de 5,6 millones de dólares, sirve para la geolocalización de celulares y el análisis de datos a gran escala. Los contratos se han hecho bajo la partida secreta de seguridad nacional y permanecen opacos. La empresa vendedora se vio envuelta en el escándalo del ciberespionaje de la era Peña Nieto

De acuerdo a un reportaje publicado por el diario El País, la actual Fiscalía General de la República (FGR), a cargo de Alejandro Gertz Manero, ha utilizado sistemas de espionaje y localización por al menos 5.6 millones de dólares, y que fueron adquiridos con la “partida secreta”.

El diario español expone que los equipos y servicios fueron comprados entre 2019 y 2020 a la empresa Neolinx de México, intermediaria de Hacking Team, la compañía italiana a la que el Gobierno de Peña Nieto también compró software de espionaje.

De acuerdo a El País, ese gasto se realizó por medio de la “partida secreta”, por lo que no se hicieron públicas las licitaciones.

Parte de los servicios ofrecidos son localización geográfica en tiempo real para equipos de comunicación móvil asociados a una línea telefónica, consistente en instalación puesta a punto, configuración y liberación de 135 mil búsquedas, sin que exista un límite de búsquedas diarias, de igual forma, proporciona “información amplia, diversa y en profundidad sobre usuarios globales de internet, obtener información sobre un punto de interés en particular o la recolección masiva de información de todos los usuarios de internet en el país”, afirma El País.

De acuerdo a el diario español, la Auditoría Superior de la Federación señaló que en el contrato de servicios de geolocalización “los funcionarios de la FGR no verificaron la documentación con la que se acreditaba que el prestador del servicio (Neolinx) contaba con la capacidad técnica, el personal calificado y certificado por el fabricante del sistema para prestar los servicios, y tampoco se asegurara de que dicho personal guardara la confidencialidad absoluta respecto del servicio”.

Neolinx es una firma mexicana creada en 2009 y vinculada a la venta de equipos de espionaje. En 2015, se dio a conocer que había servido como intermediaria de la italiana Hacking Team en México después de que se filtraran cientos de correos electrónicos y documentos internos con detalles de sus operaciones. La información dada a conocer reveló que el consorcio italiano había comercializado sus productos a 35 países, muchos de ellos señalados por violaciones a los derechos humanos. México había sido hasta entonces su principal cliente.

La Red para la Defensa de los Derechos Digitales R3D hizo un análisis de los datos divulgados tras la filtración y denunció que al menos 12 estados del país tuvieron relaciones comerciales con Hacking Team, a través de sus diversas intermediarias. Según el análisis hecho por la R3D en ese entonces Neolinx habría vendido sus productos al Gobierno de Guerrero y del Estado de México, así como a la Policía Federal, PGR y Defensa Nacional, entre otras dependencias. En abril de 2018 habría firmado el último contrato con la Fiscalía antes del cambio de administración. Ahora se sabe que Neolinx ha seguido vendiendo sus insumos y servicios al gobierno actual, esta vez como intermediaria de la empresa israelí Rayzone Group.

EL PAÍS encontró en diversos informes del órgano interno de control de la FGR que la Fiscalía al mando de Alejandro Gertz Manero ha celebrado al menos cuatro contratos para servicios de consulta y análisis de datos masivos, así como para localización geográfica. La adquisición de estos programas no es ilegal y son usados, según justifican las autoridades, para el combate a la delincuencia organizada. Sin embargo, también pueden ser utilizados de forma arbitraria, violando el derecho a la privacidad y la presunción de inocencia, como ha advertido la R3D en diversos informes. Si bien las invasiones a la privacidad por parte de la autoridad no se encuentran absolutamente prohibidas, sí existen límites estrictos a este tipo de actividades de vigilancia, afirma Luis Fernando García Muñoz, director de la R3D. Además en México la utilización de estos sistemas de vigilancia son sumamente problemáticos porque otorgan un poder invasivo amplio. “La vigilancia masiva no es compatible con los principios de necesidad y proporcionalidad”, reitera.

Advertisement

El primer contrato celebrado durante la gestión de Gertz Manero al frente de la FGR estuvo a cargo de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) y se firmó el 30 de mayo de 2019 por un monto de 2,4 millones de dólares. El objeto fue: “Servicio de localización geográfica en tiempo real para equipos de comunicación móvil asociados a una línea telefónica, consistente en instalación puesta a punto, configuración y liberación de 135.000 búsquedas, sin que exista un límite de búsquedas diarias”, según un reporte del OIC consultado por este diario. El servicio descrito en el contrato es conocido en el mercado del ciberespionaje como Geomatrix y es el mismo que había adquirido la Fiscalía en el sexenio anterior y que era usado sin controles, según una publicación de 2019 hecha por la R3D en colaboración con Reporte índigo. Este producto es desarrollado por Rayzone Group, un consorcio que diseña y fabrica soluciones cibernéticas y de inteligencia para agencias gubernamentales y federales. En su web describe el producto que vendió a la FGR a través de Neolinx como una solución única que permite a las agencias de inteligencia y de aplicación de la ley ubicar, rastrear y manipular a los suscriptores de GSM / UMTS / 3G / 4G (LTE) de manera encubierta y virtualmente desde cualquier lugar del mundo, todo en tiempo real. “La solución sigilosamente determina el estatus, la ubicación y el movimiento de los objetivos de interés, desde cualquier lugar en una ciudad o área hasta el país entero y más allá de las fronteras, localizándolos con alta precisión en tiempo real”, detalla.

Otro de los contratos firmados por la FGR con Neolinx fue para la adquisición del servicio “Echo-Plataforma de consulta y análisis de datos masivos”. La compra estuvo a cargo de la Policía Federal Ministerial, según la documentación consultada. En 2019 el costo fue de 1,1 millón de dólares, mientras que en 2020 la Fiscalía pagó 1,7 millones de dólares por el servicio. El producto también es fabricado por la empresa israelí Rayzone, que lo define como un sistema estratégico de SIGINT (Inteligencia de señales) que proporciona a las agencias de inteligencia y policiales información amplia, diversa y en profundidad sobre usuarios globales de internet. Es una plataforma que permite a los usuarios (como la FGR) obtener información sobre un punto de interés en particular o la recolección masiva de información de todos los usuarios de internet en el país. No requiere preinstalación de ningún equipo físico y opera de forma silenciosa y encubierta.

Finalmente, El País da a conocer que buscó a Gertz Manero para conocer su postura, pero no ha recibido respuesta.

Puedes leer la nota original aquí

Advertisement