
Redacción – Wilfrido Hernández Cardozo
19 de marzo de 2025.- El Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, ofreció una conferencia de prensa en la que presentó los avances en la investigación sobre el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. Este caso ha captado la atención nacional debido a las graves acusaciones que involucran el uso del rancho por parte de grupos criminales como centro de adiestramiento, exterminio y posible desaparición forzada de personas. El rancho fue intervenido por la Guardia Nacional en septiembre de 2024, tras una serie de denuncias de organizaciones civiles y colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. La intervención dejó en evidencia una serie de irregularidades en la forma en que se gestionó la investigación y la custodia del lugar.
Omisiones y Descoordinación en la Investigación Inicial
Durante su conferencia, Gertz Manero no dudó en señalar las graves omisiones cometidas por las autoridades locales, específicamente la Fiscalía de Jalisco, en el manejo inicial de la escena. Entre las principales fallas mencionadas se incluyen:
- Análisis de Evidencias: El Fiscal detalló que no se procesaron adecuadamente los vehículos encontrados en el rancho, de los cuales tres habían sido reportados como robados en diferentes partes del país. Esta falta de análisis de los vehículos podría haber proporcionado pistas clave sobre las operaciones del crimen organizado que utilizaban el rancho como base de operaciones.
- Identificación de Restos Humanos: Otro de los aspectos más críticos mencionados por Gertz Manero fue la falta de análisis de huellas dactilares y otras pruebas forenses en los restos humanos y objetos encontrados en el sitio. Según el informe del fiscal, los restos óseos podrían pertenecer a personas desaparecidas, pero la falta de pruebas periciales dificulta la identificación formal y el esclarecimiento de las circunstancias de su muerte.
- Falta de Custodia Adecuada: A pesar de que el rancho fue asegurado por la Guardia Nacional, el lugar fue dejado sin la debida custodia, lo que permitió que grupos criminales pudieran continuar operando en el sitio, lo que demuestra una alarmante falta de control y supervisión por parte de las autoridades responsables.
- Investigación Deficiente de Autoridades Locales: La falta de toma de declaraciones a las autoridades locales, incluyendo al presidente municipal de Teuchitlán, plantea serias dudas sobre la implicación de los funcionarios en el caso. El Fiscal General sugirió que la falta de colaboración con las investigaciones iniciales refleja posibles nexos entre las autoridades municipales y las organizaciones criminales que operaban en la zona.
Hallazgos en el Rancho Izaguirre: Restos Óseos y Objetos Personales
Uno de los hallazgos más preocupantes en el Rancho Izaguirre fue la identificación de restos óseos, junto con objetos personales, como identificaciones que, según las investigaciones, corresponden a personas detenidas en otras entidades. Aunque se sospecha que estos restos podrían ser el resultado de cremaciones, las autoridades no han logrado esclarecer con certeza el origen de los mismos. Este hallazgo ha generado una fuerte preocupación entre los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, quienes apuntan que el rancho pudo haber sido utilizado como un sitio de ejecución y desaparición forzada.
Además, se han encontrado otros objetos personales, como ropa y pertenencias de personas que podrían haber sido víctimas de desaparición, lo que sigue alimentando la teoría de que el rancho fue parte de un entramado criminal más grande vinculado a la desaparición de personas.
Posible Colusión Entre Autoridades Locales y el Crimen Organizado
Uno de los puntos más graves abordados por el Fiscal Alejandro Gertz Manero fue la posible colusión entre las autoridades locales y el crimen organizado en la operación del Rancho Izaguirre. El Fiscal sugirió que es «evidente» que las organizaciones criminales operaban con el conocimiento y, posiblemente, la complicidad de funcionarios locales. Esta declaración resalta la gravedad del caso, ya que implica que las autoridades podrían haber facilitado el funcionamiento del rancho durante un largo periodo de tiempo sin intervenir de manera efectiva.
La falta de acción de las autoridades locales, junto con la denuncia de vínculos con el crimen organizado, ha generado un fuerte repudio entre la ciudadanía y las organizaciones de derechos humanos, que piden una investigación más exhaustiva y el castigo de quienes hayan sido cómplices de este acto criminal.
Próximas Acciones y Colaboración Internacional
Ante la magnitud de los hechos y las irregularidades encontradas en la investigación inicial, la Fiscalía General de la República (FGR) ha solicitado formalmente a la Fiscalía de Jalisco la entrega urgente de los peritajes realizados, así como la información y pruebas que hayan sido recabadas. Además, Gertz Manero ha expresado su disposición para colaborar con expertos internacionales en la investigación, con el objetivo de esclarecer los hechos y garantizar que no haya impunidad.
El caso ha adquirido una relevancia internacional, dado el impacto de las desapariciones forzadas y el uso de predios rurales por parte de grupos criminales para actividades ilícitas. La colaboración internacional será clave para asegurar que el caso sea tratado con la seriedad que requiere y que se castigue a los responsables, tanto de los actos de violencia como de la omisión de justicia.
Repercusiones y Reacciones
La conferencia de prensa del Fiscal Gertz Manero no solo ha sacudido al ámbito jurídico, sino que también ha desatado reacciones de la sociedad civil y de las organizaciones defensoras de derechos humanos. Para los colectivos de búsqueda, este caso pone de manifiesto las fallas estructurales en el sistema de justicia y la persistente falta de transparencia en la actuación de las autoridades locales. Además, las denuncias de colusión entre autoridades y criminales refuerzan las críticas sobre la corrupción que afecta a muchos de los niveles más bajos de gobierno en México.
Este caso continuará desarrollándose, pero las interrogantes sobre la complicidad de las autoridades, la protección a los responsables y el manejo de las pruebas seguirán siendo temas centrales en la investigación.









