Inicio Estatal El respeto a la dignidad de los trabajadores es irrestricto

El respeto a la dignidad de los trabajadores es irrestricto

Por Jorge Villacaña Jiménez / El Oaxaca que merecemos

Hay trabajadores del municipio que, después de una semana de atender a la ciudad, esperan el sábado o el domingo para estar con su familia, hacer sus pendientes o simplemente descansar. Ese tiempo les pertenece.

Por eso preocupa lo que algunas personas han expresado en privado, que en ciertas áreas se les pide acudir en sus días de descanso a eventos de la autoridad, marchas o actividades políticas, y que negarse podría traerles problemas incluso su despido. Son señalamientos que deben escucharse y esclarecerse, sin exponer a quienes temen hablar públicamente.

La ley que regula a los empleados del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez reconoce, por cada seis días de servicio, al menos un día de descanso con sueldo íntegro. Los servicios públicos pueden requerir organización y guardias; una convocatoria política es otra cosa. Nadie debería sentir que conservar su empleo depende de aparecer en una fotografía o de llenar una plaza.

Un gobierno que se dice humanista y democrático tiene que demostrarlo primero en el trato a su gente. Quienes barren las calles, atienden una ventanilla, reparan una luminaria o mantienen en marcha los servicios municipales son parte esencial de la ciudad. Merecen respeto cuando están trabajando y también cuando termina su jornada.

La participación ciudadana vale cuando nace de la voluntad. Si hace falta una amenaza para conseguir asistentes, algo está fallando. Ojalá las autoridades revisen estos señalamientos, garanticen que nadie sufra represalias por expresar su inconformidad y dejen claro a cada responsable de área que el descanso y la dignidad de los trabajadores se respetan.

Una ciudad mejor también empieza por la forma en que trata a quienes trabajan para ella.

Cientos de trabajadores están de acuerdo en que nunca más un gobierno que sustente su popularidad en el acarreo obligado de sus trabajadores de confianza.