
Oaxaca, Oaxaca.— Mientras las demandas económicas y laborales de la Sección 22 de la CNTE permanecen sin respuesta, este jueves 17 de septiembre serán nuevamente los estudiantes y sus familias quienes enfrenten las consecuencias de una jornada de paro convocada en planteles de educación media superior y superior de Oaxaca.
La protesta fue convocada por trabajadores sindicalizados de DGETI, DGETA, Tecnológico, DGCFT, DGB y CETMAR. En los Valles Centrales se prevé una concentración masiva a partir de las 8:00 horas frente al Palacio de Gobierno, mientras que en otras regiones el paro se realizará directamente en los centros de trabajo mediante la modalidad de “brazos caídos”.
Entre las principales exigencias del magisterio se encuentra el pago del bono correspondiente al Día del Maestro de mayo de 2026 y la solución de asuntos pendientes del nivel superior, particularmente los relacionados con el Tecnológico Nacional de México (TecNM).
El problema es que, detrás de cada demanda sindical, existe una comunidad educativa que termina absorbiendo el costo de la protesta: estudiantes que pierden clases, familias que deben modificar sus actividades y planteles que interrumpen nuevamente su calendario académico.
La propia convocatoria no precisa cuántas escuelas suspenderán actividades ni cuántos trabajadores y estudiantes podrían resultar afectados. Tampoco establece cuánto tiempo podría prolongarse la suspensión en caso de que no existan acuerdos con las autoridades.
El paro no es presentado por la Sección 22 como una suspensión definitiva, sino como una medida de presión para obtener respuestas. Sin embargo, para quienes dependen diariamente de los servicios educativos, un día sin clases significa reorganizar horarios, transporte, alimentación y, en algunos casos, actividades laborales de madres, padres y tutores.
La jornada también vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que trasciende la disputa entre sindicato y gobierno: ¿quién termina pagando el costo de los conflictos laborales cuando la presión se traslada a las aulas?
La respuesta de las autoridades y los resultados de la mesa de trabajo anunciada en la Ciudad de México serán determinantes para saber si el paro queda reducido a una jornada de protesta o si abre la puerta a nuevas movilizaciones en el nivel medio superior y superior de Oaxaca.









