En Opinión: “Pandemia, oportunidad de crecimiento de Oaxaca” por Alfredo Martínez de Aguilar

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* A pesar de los saldos negativos que deja tras de sí la pandemia en el mundo y México, la recuperación económica alcanzada en Oaxaca confirma que el Gobierno de Alejandro Murat da resultados positivos.

* Se puede o no estar de acuerdo con el desempeño y decisiones del Gobierno de Alejandro Murat, pero a la luz de los hechos no se le pueden regatear méritos, hacerlo sería una actitud más que mezquina.

Contra toda lógica, la grave crisis humanitaria planetaria provocada por la pandemia de la COVID-19 irónica y paradójicamente, se ha convertido en oportunidad de crecimiento económico en Oaxaca.

Se comprueba así, al mismo tiempo, que contra todos los pronósticos pesimistas, Oaxaca no solo es mágico y hechicero por su enorme riqueza cultural, sino también por el trabajo de los oaxaqueños.

A lo largo de la historia el pueblo oaxaqueño ha demostrado que como el Ave Fénix es capaz de resurgir de las cenizas de la adversidad más cuando su gobierno tiene visión, sensibilidad y liderazgo.

A pesar de los saldos negativos que deja tras de sí la pandemia en el mundo y México, la recuperación económica alcanzada en Oaxaca confirma que el Gobierno de Alejandro Murat da resultados positivos.

Se puede o no estar de acuerdo con el desempeño y decisiones del Gobierno de Alejandro Murat, pero a la luz de los hechos no se le pueden regatear méritos, hacerlo sería una actitud más que mezquina.

De ninguna manera se trata de cerrar los ojos a la realidad que pone de manifiesto que falta mucho por hacer para que la reactivación macroeconómica llegue a los bolsillos de las familias oaxaqueñas.

Al no poder enfrentar los estragos de un año de pandemia cientos de micro, pequeñas y medianas empresas han quebrado o cerrado sus puertas, dejando en el desempleo a miles de trabajadores.

Urge atender con mucha imaginación y creatividad el problema del desempleo que genera, a su vez, otros no menos graves conflictos sociales como la creciente inseguridad y violencia en la entidad.

Y ello requiere de manera indispensable de gobernanza y gobernabilidad que garantice un clima de paz y tranquilidad social que resulte atractivo a los inversionistas para venir a arriesgar sus capitales.

Hay, además, ciertamente, grandes pendientes en materia de seguridad pública, procuración y administración de justicia para abatir, sobre todo, la creciente impunidad que lacera a los oaxaqueños.

No se trata de echar a volar las campanas. Los oaxaqueños no vivimos en la prosperidad y abundancia. Oaxaca no es el edén paradisiaco en la tierra, sin embargo, tenemos inteligencia para salir adelante.

La anarquía convertida en principal fuente de riqueza mal habida ha impedido, a través de marchas, plantones y bloqueos de calles y carreteras, detonar el potencial de los vastos recursos que tenemos.

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Ante esta condenable realidad es indispensable respetar y hacer respetar la ley para evitar que los grupos de presión política sigan frenando con sus chantajes el crecimiento y desarrollo de Oaxaca.

Por apatía y cobardía los oaxaqueños sumamos medio siglo de soportar las presiones y chantajes de organizaciones sociales y políticas que lucran con las demandas de los indígenas y los campesinos.

No convocamos a la represión, jamás, sino a encauzar las inconformidades a través de los canales institucionales, lo que obliga a los servidores públicos a ser más sensibles para recibir y atender estas.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al inicio de este año, Oaxaca, Sinaloa y Baja California son los estados que registraron los mejores resultados económicos del país.

Destacan en la recuperación económica nacional en tres sectores estratégicos: manufactura, comercio minorista e industria de la construcción con el 34.2% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.

Oaxaca fue la entidad mejor posicionada. En materia de construcción Oaxaca alcanzó el primer lugar de las 32 entidades con una variación anual de 239.7% en sus resultados altamente productivos.

Alcanzar dichos resultados, fue posible gracias a los incrementos de triple dígito en las obras de edificación (245.6%, transporte y urbanización (536.5%); estos dos apartados con 96.4% del valor total.

En materia de manufactura, principal sector del PIB nacional con 17.5% de participación, el sureño estado de Oaxaca obtuvo el segundo lugar en crecimiento anual al inicio de año durante enero 2021.

De acuerdo a los datos del Inegi alcanzó una tasa de 33.4%, debido, principalmente, al aumento de 11.5% de su industria más importante: bebidas y tabaco al concentrar 17.3% del total nacional.

Y en comercio minorista, la segunda actividad en importancia de la economía mexicana con 10.4% del PIB, de los 26 estados que presentaron caídas, registró la tercera menor disminución -0.9% anual.

El comercio minorista es uno de los principales pilares en la dinámica del consumo del sector privado –menguado tanto por la demanda como por la oferta, debido a la crisis provocada por la pandemia.

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

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