Investigan si el kamikaze de la M-50 que provocó la muerte de un joven estaba grabándose con el móvil

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Madrid.-La Guardia Civil trata de dilucidar si Kevin C.B., el conductor kamikaze de la M-50 que provocó la muerte de un joven al chocar contra otro vehículo, circulaba grabando con su teléfono móvil el recorrido en sentido contrario.

En un oficio remitido al juez de instrucción número 5 de Coslada, el Instituto Armado informa de que se está investigando por qué el presunto homicida manipuló su terminal cuando paró en el arcén y giró para conducir en dirección prohibida. Otra de las hipótesis manejada es si durante el fatídico recorrido pudo recibir llamadas o ser él mismo quien iniciara alguna conversación telefónica.

El esclarecimiento de estas pesquisas, dadas a conocer ayer durante la vista celebrada en la Audiencia para deliberar sobre el recurso presentado por el abogado de Kevin contra el auto en el que se ordenó su ingreso en prisión provisional por un delito de homicidio doloso, será crucial para apuntar de forma definitiva la tesis de la fiscal acerca de la intencionalidad del homicidio.

El recurso del letrado defensor, el abogado Alberto López, se basa en que su cliente no tenía intención de causar la muerte, alegando su arraigo familiar y laboral para descartar el riesgo que pudiera haber de fugarse. La defensa califica los hechos como un homicidio imprudente, penado hasta cinco años de prisión. Ante los magistrados, la fiscal y la abogada de la acusación particular se han opuesto a la puesta en libertad del acusado, ya que a su juicio se cumplen los tres requisitos para permanecer en esta situación procesal de privación de libertad.

En su intervención, la fiscal ha recordado que el accidente se produjo como consecuencia de «una conducción errática bajos los efectos del alcohol». Además, ha recalcado que el riesgo de fuga se asienta en que no está garantizado el domicilio de Kevin a pesar de que su letrado ha presentado tres viviendas. Tanto la fiscal como la abogada de la acusación particular califican los hechos de homicidio doloso, lo que implicaría una pena de 15 años de cárcel y que sea juzgado por un Jurado Popular.

La letrada Bárbara Royo ha destacado que se está ante hechos con penas «muy graves», riesgo de fuga y peligro de reiteración delictiva. Además, ha expuesto que los testigos acreditan que iba a «desmesurada velocidad» y que «paró en el arcén» para conducir en sentido contrario. «Sabía lo que hacía, quería hacerlo y lo hizo», ha reseñado detallando lo manifestando por las personas que se cruzaron con él minutos antes del impactó que acabó con la vida de Víctor, un joven que se dirigía a trabajar.

Los hechos se produjeron a las seis y media de la madrugada de ese día. El acusado superaba la tasa de alcohol y al parecer se confundió al entrar en la vía. En el kilómetro 25 de esa carretera, embistió a un coche cuyo conductor, de 20 años, falleció. Tras el siniestro, Kevin sufrió un traumatismo en un brazo y estuvo unos días en el hospital custodiado por la Guardia Civil. El juez de Coslada ordenó su detención para proceder a su toma de declaración.

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