El próximo 8 de febrero se llevará a cabo el juicio político, o “impeachment” contra Donald Trump.

EU.-El fallido intento de insurrección el pasado seis de julio ha volteado a algunos de los otrora seguidores de Donald Trump en su contra.
El fanatismo con el que algunos seguidores de Trump actuaron durante todo su cuatrienio tuvo su “culminación” en el asalto (algunos analistas lo llaman “insurrección” o “intento de golpe de estado) al capitolio del pasado seis de enero no tuvo, bajo ninguna óptica, buen resultado para el ex mandatario republicano.
Además del fallido intento de suspender la certificación de la validez del resultado presidencial que terminó por favorecer a Joe Biden, lo que Donald Trump podría perder es hasta su propia “base” de seguidores.
Esto no es poca cosa, ya que la base de cerca de 75 millones de norteamericanos que votaron por Trump (una cifra mayor de votos a la que recibió en 2016) es lo que lo mantiene aún con cierta “vida” política después de su desastroso gobierno que cerró con el desastre epidemiológico que tiene a EU vuelto el país más afectado por la pandemia en el mundo.
Sin embargo, personas que ya fueron detenidas por vandalismo y otros cargos después de los eventos del pasado seis de enero, están comenzando a “voltearse” a Trump y a su fallido movimiento “MAGA” (Make America Great Again).
Uno de muchos casos es el del personaje disfrazado de búfalo, de nombre Jacob Chansley, quién incluso ingresó al senado y se fotografió y tomó selfies durante su fugaz visita.
Chansley, ante la perspectiva de varios años de prisión, ha ofrecido testificar en el próximo juicio político, o “impeachment” contra Donald Trump, mismo que se llevará a cabo a partir del próximo 8 de febrero.
Si se suman cada vez más personas a este movimiento contra “Trump”, lo que hoy parece imposible podría ocurrir y el ex presidente podría enfrentar una condena que quizás no lo lleve a la cárcel, pero si a la pérdida de sus derechos políticos con miras al 2024.









